23.5.07

por veronica molas. la voz del interior.cordoba

Cordobesas en la bienal de Ushuaia Paisajes para el fin del mundo Dolores Cáceres e Isabel Caccia fueron invitadas al encuentro que reúne a creadores de todo el mundo. Con sus obras, cambiaron el entorno de la ciudad austral. Verónica Molas De nuestra Redacción vmolas@lavozdelinterior.com.ar En la playa y en el bosque, en memoria de los primeros navegantes del sur o en diálogo con los habitantes actuales, las artistas cordobesas Dolores Cáceres e Isabel Caccia ofrecen sus miradas en la primera Bienal del Fin del Mundo, que se realiza hasta fin de mes en Ushuaia. Participan junto a casi 80 artistas (30 mujeres) de la Argentina y el exterior. Cáceres y Caccia llegaron varios días antes del comienzo de la bienal para entrar en contacto con la ciudad, su memoria y el entorno. Sobre esa base construyeron obras efímeras (durarán sólo mientras se desarrolle la bienal) y registraron en video sus acciones para ser proyectadas antes de que finalice el encuentro. Ambas intervinieron el paisaje de la capital más austral del planeta. Con participaciones en bienales y museos del exterior en su haber, Dolores Cáceres participó con la performance Tierra de los Fuegos, mientras que Isabel Caccia lo hizo con Ecos de piel polar. En una bienal donde el medio ambiente y la ecología se imponen como el discurso dominante, las artistas cordobesas se relacionan con el paisaje desde un lugar más íntimo, sin abandonar las estéticas personales que vienen desarrollando. La lluvia, las fuertes ráfagas de viento, la nieve, y también fenómenos como el arco iris, es decir, las fuerzas de la naturaleza, se transformaron en peligro y asimismo en amparo de sus obras instaladas al aire libre. (...) Guardado en la piel. La performance, que en este caso consistió en tejer una trama, también estuvo en el inicio de la obra de Isabel Caccia, Ecos de piel polar, pensada para esta bienal como una intervención en el Bosque Yatana. "No es una performance que se realice a una hora determinada ante un público –advierte la joven artista–, sino que evoluciona como un tejido, es participativa y continua". Caccia modificó el paisaje del bosque con medias de mujer rasgadas, colgadas luego de los árboles (una modalidad que viene trabajando y que se adapta al lugar). Previamente había recolectado este material de desecho a través de un mensaje que difundió y que decía: "Compro tu cancán corrido, pago pintándote las uñas". Su entusiasmo no pude ser menor. Le pintó las uñas a la última mujer ona y también a varios hombres. En cada ciudad donde lleva su obra, las experiencias son inesperadas. Yatana es un frondoso parque en el centro de Ushuaia. Todo el proceso que implicó la creación de la obra fue captado en una filmación continua, que será editada y transmitida en una pantalla de plasma mientras dure la bienal. "Estoy haciendo video y fotografía de todo, pero lo más importante lo guardo en la piel", es la conclusión de Isabel.